El orden de los poemas en el libro. Estructura.
A la muerte de Bécquer, los editores estructuraron el libro de las Rimas en tres apartados que pretenden reflejar una trayectoria vital, por supuesto ficticia. La distribución de las rimas es la siguiente:
1.-Especie de introducción en la que el poeta expondría sus ideas sobre poesía (rimas I-XI, aunque en realidad, la II , la VI , la VIII y las tres últimas no tratan exactamente de teoría poética sino de amor).
2.-Historia propiamente amorosa en dos fases:
2.1.- Una fase caracterizada por el optimismo y la exaltación de la mujer ideal (XII-XXIX, excepto la XXI y la XXVI , que más bien expresan la temática del apartado anterior).
2.2.- Una segunda fase amatoria de decepción y ruptura de la relación (XXX-LI). Este apartado es el más autobiográfico; su tono descarnado y los reproches y sarcasmos dirigidos a la amada desdeñosa le dan un tono menos idealista, aunque tal vez de mayor verismo e intensidad poética. Los editores debían de conocer a la destinataria de estas rimas, pues en su edición suprimieron la LXXVII , LXXVIII y LXXIX, pues su virulencia es extrema y podría haber molestado a la aludida.
3.- La última fase comprende consideraciones del poeta, ya solitario, sobre la desilusión, la muerte, el desengaño… (LII-LXXVI). Algunas de ellas vuelven a versar sobre el tema del fracaso amoroso: LIII, LIV y LV, por lo que sería más apropiado considerar que este apartado comienza con la rima LVI.
v Características y recursos formales de las Rimas.
A pesar de que Bécquer parte de la imposibilidad de comunicar lo sentido por el poeta, plasmándolo en poemas, no hay duda de que seleccionó los recursos pertinentes para lograrlo. Son estos:
1.-Brevedad, como en las baladas alemanas y las canciones-coplas populares.
2.-Aparente sencillez. La sencillez de las Rimas es aparente. La sensación de naturalidad y sencillez que dan al lector las Rimas son resultado de un trabajo exhaustivo de:
ü Selección léxica, para lograr una expresión sencilla y concreta
ü Sintaxis libre y directa
ü Constante repetición de los temas básicos, lo que ayuda al receptor a no perderse.
Para lograr la sencillez y espontaneidad se evitan los adjetivos y se potencian los sustantivos y verbos, como en la lírica popular.
3.-Repeticiones, paralelismos, anáforas y estribillos, además de determinadas palabras clave y ritmos. Todos estos también son recursos de la lírica popular.
4.-Estructura general apelativa con la que el yo poético apela al tú, dándole mayor verismo a la transmisión de sentimientos.
5.-Finales que son la culminación del tema. Suelen ser una variante del estribillo que sorprende al lector y lo obliga a concentrar su atención en lo conceptual, compendio de toda la rima. El final puede ser una estrofa entera que remata las anteriores, o un verso, siempre de pie quebrado, o con suspensión, breve y contundente.
6.-Técnica simbolista. Se trata de identificar la naturaleza o el ambiente con el estado de ánimo del poeta, porque se establece una correspondencia entre los elementos físicos que lo rodean y sus propios sentimientos, transformando tales elementos en símbolos.
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